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ARMH
- Asociación para Recuperación de la Memoria Histórica
- Asturias
Pedro de la Rubia - José Landera - Fotografía: Eloy Alonso
Antecedentes:
Al estallar la Guerra Civil a consecuencia del golpe militar del 18
de Julio de 1936, el coronel Aranda, que hasta entonces había
tenido engañadas a las autoridades republicanas, se traslada
al Cuartel de Pelayo, donde se encontraban el resto de los mandos militares
de la ciudad de Oviedo con excepción de los correspondientes
al X Grupo de Asalto cuyo jefe, el comandante Alfredo Ros Hernández,
se había mantenido leal al gobierno de la República, encabezado
por el Frente Popular salido de las elecciones de febrero de 1936.
Todos
los mandos de la Guardia de Asalto allí reunidos son partidarios
de desobedecer la orden de la sublevación militar contra el Gobierno
republicano. Aranda encarga al comandante Caballero, que hasta entonces
se había mantenido escondido, que tome el Cuartel de Santa Clara,
antiguo convento y sede del mencionado Grupo de Asalto y en donde se
encontraban ya civiles en busca de armas para poder organizar la defensa.
En cambio, hay pocos Guardias de Asalto, pues la mayoría se encontraban
dispersos en la ciudad al cuidado de centros de interés estratégico.
A pesar de ser sorprendidos, los guardias y los paisanos que se encontraban
en el Cuartel consiguen presentar resistencia hasta el día siguiente
en el que tienen que rendirse. Después de la rendición
los franquistas asesinaron al comandante Alfredo Ros que enarbolaba
un pañuelo blanco de rendición, así como a otros
dos guardias y veinticinco milicianos según la declaración
de un superviviente.

Vista
del Monasterio de Valdediós desde la fosa común. (Foto:
Eloy Alonso)
Mal
español
Algunos dirigentes de izquierda se reúnen en el asilo Cano-Mata-Vigil
para constituir el Comité de Defensa en Oviedo del Frente Popular.
Entre ellos está el doctor Luis Laredo, que más tarde
sería despedido de su puesto en la Cruz Roja por ser un mal
español, quien también tenía un Sanatorio
en la calle Fuertes Acevedo, en el que trabajaban al menos dos enfermeros
del Psiquiátrico, Antonio Piedrafita y Buenaventura Domingo Fernández.
Este último, al parecer había sido visto en el Cuartel
de Santa Clara, donde había acudido por armas en compañía
de otro enfermero llamado Pablo Tolín, e integrando la columna
de apoyo a Madrid. Fue detenido por los sublevados franquistas y se
le juzgó en Consejo de Guerra el 2 de diciembre de 1936, acusado
de rebelión militar condenándosele a cadena
perpetua.
Una
vez pasados los primeros días las fuerzas leales al Gobierno
de la República cercan Oviedo.
El Hospital Psquiátrico de La Cadellada queda dentro del cerco
establecido por los milicianos del ejército republicano a la
ciudad, y en Octubre de 1936 lanzan un fuerte ataque, gracias al cual
en la mañana del día 13 ocuparon el hospital que había
sido abandonado por sus defensores, dejando atrás enfermos y
personal de servicio a su cuidado.
Durante la permanencia de los milicianos en el hospital parece que el
Dr. Fandiño se hace cargo del Centro con parte del personal,
unos por encontrarse de servicio y otros que acuden nuevamente al trabajo,
a pesar de que habían dejado de acudir desde el 19 de Julio anterior.

Los
voluntarios de ARMH a pie de la fosa común de Valdediós,
antes de comenzar las exhumaciones. (Foto: Eloy Alonso)
Existen
algunas declaraciones posteriores que dan cuenta de la actividad de
algunos empleados durante esos días colaborando con los milicianos,
empleados que más tarde serían expedientados y destituidos.
En algunas de esas declaraciones parece ser que los milicianos dieron
instrucciones para que los empleados nombrasen a un Jefe del Centro,
resultando elegido el capataz de la vaquería, Luis F. Tejuca.
Es de suponer que fuese para todos los aspectos que no fuesen médicos.
Militarmente la ofensiva republicana fracasa, y tienen que abandonar
a su vez el hospital cinco días después, es decir, el
día 18. Los milicianos, en cambio, llevan consigo a parte de
los enfermos y del personal, estos últimos tras una estancia
breve en Gijón para completar la plantilla se dirigen a un antiguo
monasterio cisterciense en Valdediós, cercano a Villaviciosa.
Construido en el año 1200 por Alfonso IX de León, que
originariamente estuvo habitado por monjes cistercienses venidos de
Sta. María de Sobrado (Galicia) hasta que hubo de ser abandonado
por la desamortización de Mendizábal del S.XIX, aún
así algunos de los monjes permanecieron en el monasterio hasta
su muerte. Se encuentra al lado de la iglesia prerrománica asturiana
de San Salvador de Valdediós.
Este Monasterio fue habilitado por las autoridades sanitarias republicanas
para hospital y en él estuvieron los protagonistas de estos sucesos
casi un año.
Algunos empleados se hicieron acompañar de sus familias con las
que fueron ocupando casas deshabitadas, alquilando habitaciones, o incluso
en el propio Monasterio, etc., donde la vida transcurrió con
bastante normalidad, y donde incluso sus hijos pudieron acudir a una
escuela cercana.
Un periodo incluso feliz, según nos relata Antonio Lorenzo, quien
se encontraba allí con su madre y hermano, mientras que su padre
iba los fines de semana desde Gijón, donde trabajaba. La madre
de Antonio Lorenzo, Conchita Moslares junto con su amiga Ángeles
García acabaron compartiendo una vivienda en Llaneces, trabajando
Ángeles en turno de día y Conchita en el de noche con
el fin de tener atendidos a los hijos de ambas cuando una u otra atendían
a sus obligaciones laborales.

Nota: Con todas las reservas propias del
caso, las personas identificadas podrían ser:
1.-desconocido, 2.-Adela Alvarez, 3.-desconocida, 4.-desconocida,
5.-E.Montoto, 6.-desconocido, 7.-Sagrario Estébanez, 8.-desconocida,
9.-Máximino Manuel Glez. 10.-Lucía González,
11.-Concha Moslares?, 12.-desconocida, 13.-desconocido, 14.-desconocido,
15.-desconocido, 16.-Antonio Piedrafita, 17.-Urbano Menéndez,
18.-desconocido, 19.-Domingo González, 20.-Gerardo Pérez
Antonio
Lorenzo contaba entonces con once años de edad. Vive desde hace
muchos años fuera de España y es hijo de Concepción
Moslares, enfermera del Psiquiátrico ya fallecida, y que a pesar
del tiempo transcurrido recuerda con bastante nitidez los hechos vividos
en Valdediós.
Es posible que no toda la plantilla permaneciese estable durante todo
el tiempo, sino que algunos fuesen incorporándose más
tarde y otros sólo durante algún tiempo.
Las únicas incidencias que hemos encontrado registradas en ese
periodo fue el suicidio de dos enfermos.
El Juzgado de Villaviciosa abrió diligencias de ambos casos,
pero de uno de ellos, dada las características de la muerte cerró
el caso sin las mismas.
Casi
todo el personal se afilia a su llegada al Monasterio de Valdediós
al Socorro Rojo Internacional, sección de Villaviciosa, pues
hemos localizado en los microfilms existentes en el Archivo Histórico
Provincial de Oviedo, el registro de inscripciones que recoge un primer
grupo más numeroso y otros, posteriores, más reducidos.
Algunos incluso afiliaron a algún familiar, como por ejemplo
Emilio Montoto, que anotó a su esposa e hija. Este registro nos
ha servido para el cruce y confirmación de nombres que estuvieron
o pasaron por el Hospital así como la relación de personal
localizada que aunque no figura fecha, probablemente se hizo hacía
el verano de 1937, pues en esas fechas otros hospitales efectuaron también,
a petición de la Consejería de Sanidad, listas parecidas.
Es
probable que las autoridades republicanas de la Consejería de
Sanidad de Asturias y León no pensaran en Valdediós como
emplazamiento definitivo, pues hemos encontrado un escrito fechado en
Mayo de 1937 en el que solicitan la expropiación de una finca
en Hevia (Noreña) con el fin de destinarla a Sanatorio Psiquiátrico.
El curso de la guerra haría que estos planes se abandonasen.
También
e s posible que el Hospital se usara para estancias de ciertas personas
que sin estar enfermas psíquicas lo usaran para estar escondidas
por algún motivo, seguramente político. Además
según nos cuenta Antonio Lorenzo, ingresaban personas que procedían
del frente con neurosis, fatiga de guerra, e incluso algunos de ellos
heridos en los combates.
En
Oviedo:
Una vez retirados los milicianos del Hospital de la Cadellada, en el
que quedaron una parte de los enfermos y del personal sanitario, los
gestores de la Diputación abren expedientes de depuración
prácticamente a todos los empleados, incluso a algunos que no
marcharon en su retirada con los republicanos, y que tuvieron que justificar
su permanencia en el hospital, siendo destituidos el resto.
Se
hace cargo nuevamente de la dirección el doctor Pedro Quirós
Isla, que en Mayo de 1936 había sido suspendido mientras se le
incoaba expediente por diversas denuncias políticas presentadas
contra el.
Con la ocupación franquista se nombra un Juez Instructor y entre
Oviedo y Luarca, debido al cerco, se van ejecutando los expedientes,
estos siempre tienen la misma tramitación: solicitud de informes
a la Oficina de Información y Enlace, quien da cuenta de la actividad
política o sindical. A la Comisaría de Investigación
y Vigilancia, que a su vez informa de los antecedentes policiales o
penales. Publicación de la apertura del expediente en el Boletín
Oficial de la Provincia concediendo cinco días al expedientado
para efectuar su pliego de descargo. Y tras una literatura equívoca
que intenta ocultar quién se levantó en armas contra el
régimen establecido que era la República, como por ejemplo,...en
las filas de quienes se han levantado en subversión comunista
contra el régimen y organización secular de la vida española...
o ... y para mantenimiento de los sagrados principios que forman
la nueva España. Los expedientes terminan con la destitución
del empleado con efectos retroactivos a la fecha en que había
dejado de acudir al Hospital de La Cadellada.
Una vez que el Hospital fue desalojado por los republicanos, el lugar
se convirtió en blanco preferente de la artillería sitiadora
republicana al ser ocupado por las tropas franquistas, y el Psiquiátrico
hubo de ser desalojado en Diciembre de 1936 para buscar refugio en Las
Dominicas, de donde tienen que evacuar también a finales de febrero
de 1937, marchando entonces al Colegio del Santo Ángel. El Colegio
también hubo de ser abandonado, trasladándose entonces
al Monasterio de Córias, en Cangas del Narcea, lugar ya definitivo
hasta que terminada la guerra, y reparado el edificio de La Cadellada,
acogió nuevamente la sede del Hospital Psiquiátrico Provincial.
2
voluntarios de ARMH examinando la zona de la fosa común
de Valdediós, dias antes de comenzar las excavaciones.
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La
Guerra:
En septiembre de 1937 el ejercito nacional, con cuatro
Brigadas Navarras, en conjunto unos 33.000 hombres, ya veteranos
en la campaña del País Vasco y Santander, con gran
cantidad de armamento artillero y fuerte apoyo aéreo de
la Legión Cóndor alemana, que durante
la campaña alfombrará de bombas incendiarias los
reductos de resistencia republicana, cruzan la frontera Cántabra
con Asturias, reduciendo cada vez más las bolsas de resistencia
republicana.
Entre
estas brigadas de requetés se encuentra la 6 Brigada Navarra,
creada en Mayo de 1937 durante la campaña del país
Vasco al mando del Coronel Miguel Abriat, y que entre otros, en
la Primera Media Brigada, se encuentra el 4 Batallón Arapiles
n 7, al mando del Comandante de Caballería Emilio Molina,
incorporado a este Batallón el 6 de Julio de ese año.
El Comandante Molina permanece al mando del Batallón Arapiles
hasta que es relevado con fecha 9 de diciembre por ascenso a Teniente
Coronel, y se le da el mando de la Segunda Media Brigada de la
63 División.
El 11 de Octubre se hace cargo de la 6 Brigada el Coronel Heli
Rolando de Tella. Se reorganiza la Brigada y pasa a tener 3 Agrupaciones
en vez de las dos iniciales. La primera Agrupación sigue
también al mando del Teniente Coronel Alberto Serrano.
Dos
lugares destacan en la dura y desesperada resistencia puesta por
las fuerzas republicanas en la que se aprovecha de la dureza del
terreno: el Mazuco y Peñas Blancas. Dos hombres destacan
dirigiendo sus defensas: Higinio Carrocera en el primero y Fernández
Ladreda en el segundo.
No obstante, la superioridad, profesionalidad, armamento y la
veteranía de las tropas nacionales se impone
contra aquellas fuerzas civiles mal armadas e improvisadas, la
República quema sus últimas reservas llamando a
los asturianos más jóvenes, pero a mediados de octubre
de 1937 el "ejército" republicano asturiano prácticamente
ya no existe.
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El
comandante Molina
Seguramente
es en estos días, cuando se produce un hecho que Antonio Lorenzo
nos cuenta y que a su vez le fue narrado directamente por su primo,
refiriéndose al jefe que mandaba el regimiento acampado en el
Monasterio de Valdediós, y que transcribimos Le estoy viendo
alto, fuerte, vestido de uniforme lleno de medallas, con un crucifijo
enorme colgado al cuello y una cicatriz que le marcaba desde el rabillo
del ojo izquierdo hasta la comisura de la boca dándole un aspecto
sardónico. El nos pasaba la mano en la cabeza y seguía
su paseo siempre en la alameda que da entrada al convento y siempre
iba solo. Después quedé sabiendo por mi primo que la cicatriz
era herida de bayoneta y el motivo de el andar solo parece ser que los
otros oficiales le evitaban, hacían el vacío por su crueldad
pues no hacia prisioneros y justo en el ultimo combate que tuvieron
antes de llegar a Valdediós habían capturado una compañía
de milicianos todos jóvenes de ultima hora y los había
mandado pasar a bayoneta como era su costumbre.
De ser correcto el recuerdo de Antonio Lorenzo narrado anteriormente,
es probable que se produjese este día 19, pues en la copia del
Diario de Operaciones de la VI Brigada Navarra detalla de la siguiente
forma las operaciones del día : La primera Agrupación
con Arapiles y la 13 de Zaragoza tras duros combates, en que cogieron
más de 70 cadáveres enemigos, dos ametralladoras y 74
subfusiles ametralladores, ocuparon Caravidales, La Guesal y Cereceda
y aunque informa igualmente que el Arapiles tuvo 68 heridos,
es el único día en que se recoge el número de víctimas
del bando republicano.
Es importante señalar que en estos días prácticamente
ya no se combate, lo recoge el diario de Javier Nagore, mencionado anteriormente
y que señala que en su camino hacia Gijón se cruzaban
con un chorreo de milicianos que, con todo su armamento, camina
en dirección contraria, hacia sus pueblos y aldeas. No hay odio
en sus miradas, sino cansancio
El día 21 la IV Brigada Navarra entra por la tarde en Gijón,
mientras que la I llega a Peón, y según el diario de Javier
Nagore, del que recoge un extracto Daniel Palacio en el Cuaderno de
Historia n XIII, editado por el Ateneo Obrero de Gijón, apuran
para llegar también a Gijón, haciendo noche en Granda.
La VI Brigada siguió su marcha sin encontrar resistencia.
Sin
embargo el libro de Martínez Bande El final del Frente
Norte da como día de entrada en Gijón por la I Brigada
Navarra el día siguiente, 22 de Octubre, y termina la guerra
en Asturias. Y da comienzo entonces una durísima y cruel etapa
de represión, siempre ocultada y por supuesto negada por sus
protagonistas.
El día 22 de Octubre la VI Brigada se establece a lo largo
y a ambos lados de la carretera Oviedo a Villaviciosa. La
primera Agrupación lo hizo en Valdediós y pueblos inmediatos.
En el Monasterio se establece el IV Regimiento Arapiles 7, como mínimo,
pues se encuentra allí el primo de una de las enfermeras, de
Conchita Moslares, como asistente del alférez Mendiarán,
perteneciente a la 4 Cia. del Arapiles.
Este hecho apunta a que el Comandante Molina sea la persona que Antonio
Lorenzo nos señala en su mensaje, transcrito parcialmente anteriormente
y del que completaremos más adelante, aunque no hemos podido
confirmarlo con total seguridad hasta ahora.
La Agrupación llegó a Valdediós hacia las 15 horas
del día 22 de Octubre, hora que coincide con lo grabado por Ester
y su madre en una cinta posteriormente.
La viuda e hija de Emilio Montoto nos cuentan en dicha cinta que el
día de la llegada de los militares a Valdediós, quienes
llevaban entre ellos un sacerdote, se dijo una misa en el exterior y
a la que asistieron también los vecinos del lugar.
Durante este mes de Octubre se ha recrudecido la huida hacia Francia
de las personas que temen los horrores de la guerra, y esa etapa de
represión que adivinan que vendrá tras la derrota. Entre
ellas varias personas de la plantilla del Hospital de Valdediós
que posteriormente detallaremos, algunos, significados ya durante los
hechos de la Revolución de Octubre de 1934, como es el caso de
Domingo González.
Personaje importante en el sindicalismo de la época, según
la nota autobiográfica que más adelante incorporamos a
nuestro trabajo.
Hubo quién marchó, Mari Paz Pérez, hija de Gerardo
Pérez Ania, recuerda que Rosa Flórez fue a su casa a despedirse,
pero volvieron bien por que no encontraron donde ir o porque consideraron,
al igual que los que no se movieron de allí, que no tenían
nada que temer pues estaban cumpliendo su obligación como funcionarios
dependientes de la Consejería de Sanidad de un gobierno legítimo
como era el de la República. Posiblemente contribuyera a esta
idea el hecho que fueran detenidos enseguida cinco de los empleados
del hospital y no se tomasen más medidas en esos momentos.
A la vista de los hechos acaecidos posteriormente no cabe duda que se
equivocaron y ese error les costó la vida a muchos de ellos.
Mari Paz nos cuenta que llegaron a Valdediós, procedentes de
Covadonga, parte de personal, enfermos, y heridos de los hospitales
allí establecidos, uno de Sangre, dependiente del Socorro Rojo,
que debía ser pequeño dada la corta relación de
atendidos que en un momento dado realiza, y otro mucho mayor dependiente
de la Consejería de Sanidad. Al igual que del Hospital de Valdediós
hemos localizado la relación del personal del Hospital de Covadonga.
No, en cambio, del Hospital de Sangre.

Campanario
del conventín del monasterio de valdediós. (Foto: Eloy
Alonso)
La
tragedia:
Como ya hemos mencionado, durante los primeros días de la llegada
a Valdediós del Regimiento IV de Arapiles 7 fueron detenidos
cinco empleados que en un principio son conducidos a la cárcel
de Villaviciosa y posteriormente son trasladados a la Cárcel
del Coto en Gijón, donde se les juzgaría en Consejo de
Guerra.
El resto de empleados continuó sus funciones en el Hospital hasta
el 27 de Octubre en que ocurrió la tragedia que aún se
recuerda por las circunstancias que concurrieron: la crueldad, la premeditación
y los intervinientes. Por un lado soldados del ejercito nacional,
indudablemente con la aquiescencia de sus mandos, y por otro personas
civiles que no habían empuñado un arma y que como profesionales
sanitarios de un Hospital dependiente de la Consejería de Sanidad
eran meros funcionarios civiles no combatientes.
Ese día parece ser que llegó un mensajero procedente de
Oviedo con una lista.
Los nombres de esa lista son llamados. Emilio Montoto, ante la preocupación
de su esposa al oír su nombre, le dice: no temas que por
cuidar dementes no me va a pasar nada. Sería la última
vez que le vio con vida, según nos cuenta su hija Esther.
A lo largo de ese día Mari Paz, hija de Gerardo Pérez,
que había sido detenido, es enviada por su madre al Monasterio
de Valdediós para pedir a una enfermera amiga que las acompañe
por la noche. Parece que es Rosa Flórez la que le contesta que
ellas están encerradas allí y que no las dejan salir.
Testimonios
A continuación reproducimos la versión de Antonio Lorenzo,
hijo de la enfermera Conchita Moslares, literalmente tal como nos la
cuenta, únicamente nos hemos permitido corregir algunas letras
o la ortografía de algunas palabras pues se trata de un hombre
que lleva muchos años fuera de España.
Antonio nos cuenta: El dia anterior a eso de las 9 de la mañana,
apareció en el convento un sujeto vestido con un traje negro
y corbata con una carpeta (nosotros estábamos jugando en la alameda,
lo teníamos visto y fijado por que desentonaba del ambiente)
el cual la entrego al Pires y se fue. Este por su vez llamó a
su ordenanza y le pidió para entregar una lista que sacó
de dicha carpeta al oficial de turno para no dejar salir a los que estaban
en la misma. El ordenanza pasó una mirada en la misma y se encontró
con un apellido Moslares- en la misma.....así que se puso
a buscar quien tenia ese nombre y cuando mi madre llegó, él
la estaba esperando y enseguida se identificaron como primos pues mi
madre tenia contacto con las tías y tíos, él la
puso al tanto de lo que había y fue a hablar con el Piles, el
cual le autorizó a sacarla de la lista.
Despues mi madre fue a pedir por Angeles la Sampedra, compañera
de muchos años de mi madre y también consiguió
sacarla de la lista. A partir de ahí no se separó mas
de mi madre la noche toda.
También Ester y su madre nos confirman el que los empleados fueron
llamados nominalmente por lista. Creemos que, al margen de la procedencia
de la lista, bien sea por carta, como nos dice Antonio Lorenzo, o bien
por nómina, como nos cuentan Ester Montoto y su madre, lo que
si queda clara es la premeditación de los hechos que ocurrieron
posteriormente.
El visitante y la Sala de Física
Entre los años 1965 y 1970, siendo entonces Anita la encargada
de enseñar el Monasterio de Valdediós a los turistas,
recuerda que un día uno de ellos se dirigió a ella al
acabar la visita, preguntándole si sabía dónde
se encontraba la sala física, una vez allí
el hombre comentó emocionado, según Anita, que aún
mantenía fijas en su memoria las imágenes que contempló
allí, horrorizado. Después le pidió ir al prado
donde se encuentra la fosa común donde fueron enterradas las
personas asesinadas, y le contó que fue obligado a ayudar a llevar
a dos mujeres hasta el lugar de su muerte, y que acabó perdiendo
el conocimiento pues era muy joven, cuando lo recobró se encontraba
nuevamente en el Monasterio. El le aseguró que fueron 18 las
víctimas mortales de aquella noche.
Antonio Lorenzo, asegura: Nuestro primo después nos informó
de varios detalles del suceso. Se llevaron que yo me recuerde sobre
33 personas, las obligaron a excavar la fosa y acostarse en el fondo
de la misma y así los mataron, menos a Piedrafita que intento
huir y le dieron un tiro en la cabeza, seguro que esta allí enterrado.
Después de eso los perros andaban desenterrando restos humanos
y alguien los enterró mejor

Valdediós:
Un idílico lugar que encierra una aterradora historia de muerte
y represión
Excavaron
su propia fosa
Este
detalle de los perros también nos lo cuentan Esther Montoto y
Anita, siendo el padre de esta última quién decide enterrarlos
mejor.
Eduardo Garcia, en su artículo publicado en La Nueva España
con fecha 29 de diciembre del año 2002 refiere el testimonio
del sacerdote que acompañaba a la tropa y transmitido a otro
amigo sacerdote con motivo de unos ejercicios espirituales: Es
un relato estremecedor que habla de una cena preparada por las propias
enfermeras, de un baile obligado, del consumo de gran cantidad de alcohol
y de todo tipo de abusos sexuales por parte de los militares.
Cuenta la leyenda popular en Valdediós que un capellán
militar nacional fue el encargado de dar la extremaución
a aquellas victimas instantes antes de la matanza.
La desesperación de los familiares que allí vivían
con alguno de los asesinados alcanza un punto culminante cuando la esposa
de Antonio Piedrafita arranca parte de la chaqueta que su marido muerto
llevaba puesta. Según se dice a Piedrafita no le correspondía
trabajar esa noche. No sabemos si fue llamado por los militares franquistas,
o si acudió para ver qué ocurría y si podía
ayudar a sus compañeros.
Antonio Lorenzo recuerda también que al día siguiente
como mi madre tenia el turno por la noche ella llegaba a cada
a las seis y diez como máximo y traía la leche para el
desayuno. En el día del suceso eran las seis y media y no había
aparecido, así que yo bajé por la caleya a encontrarla
y cuando llegué, en la esquina del muro del convento noté
que algo tenia pasado, aquella zona era un castañal de árboles
grandes que cubrían un área bastante extensa atrás
del convento, pues bien, cerca del camino, ya dentro del bosque, había
una área toda revuelta como si hubiese sido escarbada, yo me
adentré y vi pedazos de carne humana en un tronco.
Asustado salí de allí y un poco más abajo, cerca
de un bebedor que tenia en el camino, me encontré con mi madre
que venia llorando y que me puso al corriente de lo que tenia pasado....
a partir de estos hechos perdí mi infancia, mi adolescencia
y parte de mi juventud en aquellos años de la posguerra que mejor
no recordarlos.
Resulta un sarcasmo y una demostración de la publicidad mediática
el artículo que dos días después de los asesinatos
publica Sánchez Mazas en la prensa y del que entresacamos unos
párrafos:...Tú no nos elegiste, Señor, para
que fuéramos delincuentes contra los delincuentes, sino soldados
ejemplares.....cada acción nuestra sea la afirmación de
un valor y una moral superiores...
Antecedentes
y conclusiones:
El mismo día en que los militares marchan de Valdediós,
el 28 de Octubre, se produce un acuerdo de la Diputación Provincial
para que el doctor Pedro Quirós Isla se desplace allí
para recoger a los enfermos del Hospital.
El doctor Pedro Quirós Isla se niega a recibir a la ya viuda
de Antonio Piedrafita, asesinado en esa nefasta madrugada, según
le contó posteriormente ésta a su hijo que aquellas fechas
de los asesinatos de Valdediós tenía nueve meses.
En 1983 Antonio Lorenzo viene a España e intenta entrevistarse
con quién esté dispuesto a escucharlo con el fin de exhumar
los cadáveres y darles una sepultura digna teniendo que marcharse
de la zona sin conseguir absolutamente nada. Nos cuenta Antonio que
intentó entrevistarse con Pedro Quirós Isla, pero este
se negó alegando su edad avanzada.
En cambio, diez años más tarde, en 1993, se produce un
cruce epistolar en la sección de Cartas al Director
de La Nueva España entre componentes del Ateneo Obrero de Gijón,
Daniel Palacios entre ellos, y Pedro Quirós Isla en relación
a los sucesos allí ocurridos que este niega y achaca la tristeza
y el pesimismo reinante a la detención de los cinco empleados
que, posteriormente, serían juzgados en Gijón, y asegura
en su carta publicada el 22 de Mayo de 1993 que su memoria es excelente,
a pesar de sus años.
La
lista de los condenados:
¿Quién fue el responsable?
Es
de imaginar que el personal estuviese triste, principalmente, por lo
ocurrido a sus compañeros días antes, pero también
es probable que Pedro Quirós Isla no tuviese deseos de saber
nada ya que nunca quiso recibir a la viuda de Antonio Piedrafita, que
acudió repetidas veces a su puerta, en el Monasterio de Valdediós,
en demanda de una explicación o ayuda
Qué duda cabe que la recuperación de esa lista que Antonio
Lorenzo asegura que tuvieron su primo y su madre, pues de otra forma
no se explica el saber que Ángeles García también
se encontraba en ella, nos diría la relación de nombres
que contenía, su procedencia, y quién la firmaba. Pero
nos tememos que no aclararía totalmente el número de las
víctimas.
Es posible que la famosa lista contuviese los nombres de las personas
que siendo empleados de la Diputación en el Hospital de La Cadellada
habían dejado de acudir a su puesto de trabajo por distintas
causas, bien por haber huido desde el inicio de la guerra, por haberse
ido a Valdediós por una u otra razón, o haber ido directamente
al frente, y que fueron represaliados y expulsados. Efectivamente serían
más de treinta.
Si descontamos de esta cifra los que huyeron de Valdediós al
aproximarse el ejército nacional y, por tanto, volvieron
posteriormente a su casa; y los que se pasaron de Oviedo a zona republicana
sin ir a Valdediós e incluimos a los que se encontraban allí
procedentes de Gijón, aunque no habían sido empleados
de la Diputación, nos aproximaríamos a la veintena facilitada
por aquel veterano visitante al Monasterio.
Otra opción es que, una vez desmayado este testigo directo de
los hechos, no contemplara una segunda tanda de asesinatos que bien
pudieran ser del personal procedente de Covadonga, incluidos para eliminar
testigos. Es por esto que incluimos al final de este estudio la relación
del personal existente en el mismo, aunque a fecha del verano del 37,
es decir, antes de su desaparición..
Personal
funcionario del Hospital de Valdediós:
En
la relación del Hospital comentada anteriormente hemos observado
algunos aspectos a destacar.
1)
Que no todos los empleados que salieron de Oviedo con la expedición
figuran en ella:
2) Falta en la Lista como mínimo Antonio Piedrafita, que sí
estuvo e incluso fue asesinado allí, carencia que desconocemos
si es debida a un error o si se encontraba entonces de permiso. Y si
algún otro se encuentra en la misma circunstancia.
3) Haciendo el cruce de las personas que figuran en la relación
del Socorro Rojo, como procedentes del Psiquiátrico, quedan algunos
nombres que tampoco figuran y que aún no hemos podido determinar
su relación con el hospital.
Relación
del personal sanitario del Hospital Psiquiátrico de Valdediós
Nombre -------------------------- Procedencia ------------- Cargo
Felicidad Álvarez......................Gijón...........................Lavandera
Pergentína Abarrio Busto.......... Cadellada ................Enfermera
Rosario Álvarez........................ Cadellada ..................Enfermera
Luz Álvarez Flórez................... Oviedo .....................Ayte
Cocina
Adela Álvarez González........... Cadellada ............Administradora
José Álvarez González..............¿? ................................Conductor
Claudia Alonso Moyano...........¿Gijón? ..........................Limpieza
Soledad Arias Menéndez........ Grado.............................Limpieza
Manuel Coalla Guisasola..........Gijón ............. Estud. de
Medicina
David Cueva.............................¿? ................................Enfermero
Mercedes Díaz González..........Cadellada ...................Enfermera
Sagrario Estébanez.................. Cadellada ......Plancha
y Costura
Ricardo Fandiño Iglesias.......... Cadellada ......................Médico
Oliva Fernández...................... Cadellada ..................Enfermera
Josefa Fernández Novo........... Cadellada ..................Enfermera
Rosa Flórez............................. Cadellada ...................Enfermera
Jesús Fuente Meredíz...............Cadellada ..................Enfermero
Felisa Galán.............................Cadellada ...................Enfermera
Ángeles García........................ Cadellada ..................Enfermera
Almudena García Fernández.... Puelles ......................Lavandera
Antonio González................... ¿Gijón? .........................Enfermero
Lucía González........................Cadellada ....................Enfermera
Domingo González.................. Cadellada .....................Conserje
Max.Manuel González García..Cadellada ...................Practicante
Antolín González López...........Castrillón.........................Enfermero
Consuelo Iglesias..................... Cadellada ............Plancha
y Costura
M Teresa Martínez González.. Gijón ........................Enfermera
Sub.
Julita Menéndez Álvarez..........¿? ............................Enfermera
Sub.
Urbano Menéndez Amado........Gijón ..............................Enfermero
Soledad Menéndez Pello..........¿? ...................................Limpieza
Concha Moslares.....................Cadellada ...................Enfermera
Emilio Montoto........................Cadellada ...................Enfermero
Gerardo Pérez Ánia..................Cadellada .......................Barbero
Marina Solís Tuya....................Gijón.............................Enfermera
Eladia Suarez Solís...................Cadellada ....................Enfermera
Pilar Quirós..............................Cadellada .....................Enfermera
Anselmo Valdés.......................Cadellada ........................Guarda
Manuel Vallina Pérez...............Gijón .............................Enfermero
Fernando Valledor....................Oviedo .........................Electricista
Francisca Vázquez...................Cadellada .....................Cocinera
Rita Viesca.............................. Cadellada ...................Enfermera
José M Villarrica Corujo........zona Puelles .................Panadero
Hay
que añadir a:
Casimiro García Cores............Gijón............................
Enfermero
(declara en diligencias del Juzgado con motivo del suicidio de un enfermo)
Antonio
Piedrafita García.........de Cadellada ............... Enfermero
(omitido en la relación de personal)
Fernando González Riancho.....¿...........?..............
Enfermero
NOMBRES
SIN CRUZAR EN LISTA DEL SOCORRO ROJO
Como ya indicamos anteriormente la lista de afiliaciones al Socorro
Rojo nos ha servido para el cruce de nombres del personal que procedía
de Oviedo, y algunos de Gijón obtenidos en las fichas de afiliaciones
de los Sindicatos U.G.T. y C.N.T.
Quedan por determinar si las siguientes personas correspondían
a personal del Hospital o familiares o incluso si se trató de
personas que únicamente estuvieron un corto plazo de tiempo.
Manuel González Menéndez
Antonio Suárez
Vicenta Álvarez Álvarez
Manuel Roiget Cortés
Hay dudas si los tres nombres siguientes pueden formar parte del grupo
Manicómio Provincial como le denominan, por tratarse
seguramente de personas de la zona.
Francisco Polledo Menéndez
Trinidad Peón
América Peón
PERSONAL
QUE MARCHO DE OVIEDO Y NO FIGURA EN LA RELACION DE VALDEDIOS
Sorprende un tanto que algunos empleados que aparentemente marcharon
con el grupo de La Cadellada, no figuren en cambio en la relación
del Hospital.
Manuel Álvarez Álvarez
José Forneri Beltrán
Marcelino Abelardo Noriega
Pablo Tolín Fernández
Ciriaca Rodriguez López
Luis F. Tejuca Valdés
Liberto Valderrama Sotelo
De
momento únicamente hemos localizado a Liberto Valderrama integrando
la lista de personal del Hospital de Covadonga.
Pablo Tolín es situado por el Sindicato de la C.N.T. de Gijón
en Villaviciosa. Pero a fecha 23 de septiembre de 1937 se encuentra,
con 32 años de edad, integrado en la Brigada Auxiliar de Fortificaciones
n 1 con categoría de Brigada.
PERSONAL
DETENIDO EN VALDEDIOS Y POSTERIORMENTE JUZGADO EN GIJON.
JOSE ALVAREZ GONZALEZ
JESUS FUENTES MEREDIZ
FERNANDO GONZALEZ RIANCHO
GERARDO PEREZ ANIA
FERNANDO VALLEDOR PRIETO
JOSE
ALVAREZ GONZÁLEZ. Conductor del Hospital
Condenado a pena de muerte en Consejo de Guerra, se le conmutó
el 15 de Febrero de 1938.
JESUS
FUENTES MEREDIZ. Enfermero
Procedía de La Cadellada, fue destituido el 28 de enero de 1935
por los sucesos ocurridos durante la Revolución de Octubre de
1934. Fue repuesto el 1 de Marzo de 1936, al igual que el resto de sus
compañeros en igual situación, con motivo de la amnistía
decretada cuando ganó las elecciones el Frente Popular.
La Oficina de Vigilancia y Enlace lo señala como socialista y
es destituido con fecha efecto 19 de julio de 1936.
Es detenido el 26 de Octubre de 1937 en Valdediós y puesto en
libertad, según el mismo declara el 19 de Agosto de 1940.
Solicita su reincorporación en Mayo de 1952, viviendo en Oviedo
y es desestimada en Febrero de 1954.
FERNANDO
GONZALEZ RIANCHO. Portero del Hospital de Valdediós.
Era vecino de Amandi.
Según M.Laruelo, fue juzgado en Consejo de Guerra el 17 de Noviembre
de 1938, siendo condenado a 12 años de prisión.
GERARDO
PEREZ ANIA. Peluquero
Procedía de la Cadellada, aunque no se ha podido localizar el
expediente de su permanencia en dicho Hospital.
Natural de Ablaña, de 40 años, casado y con 3 hijos.
Pertenecía al Partido Socialista y desempeñó el
cargo de Secretario de la Agrupación de Ablaña durante
varios años, y posteriormente, en el 1934 se afilia a la U.G.T.
Llegó a Valdediós el 4 de Noviembre de 1936.
Detenido es conducido a Gijón donde tras Consejo de Guerra es
fusilado el 16 de Febrero de 1938.
FERNANDO
VALLEDOR PRIETO. Electricista.
Natural de Oviedo, de 56 años.
Aunque no pertenecía a la plantilla de La Cadellada si era empleado
de la Diputación. No hemos podido localizar tampoco su expediente,
aunque sabemos que era republicano.
En la biografía efectuada para el Psiquiátrico el 26 de
Agosto de 1937 declara haber llegado a Valdediós el 1 de Febrero
de dicho año y pertenecer desde los 19 años al Partido
Republicano Federal.
Fue detenido y trasladado a Gijón donde se le condenó
a muerte en Consejo de Guerra. Fue fusilado el 16 de Febrero de 1938.
PERSONAL
QUE CONSTA SU MUERTE EN VALDEDIOS.
URBANO MENENDEZ AMADO
EMILIO MONTOTO SUERO
SOLEDAD NIETO ARIAS (SOLEDAD ARIAS
MENENDEZ)
ANTONIO PIEDRAFITA GARCIA
ROSA FLOREZ MARTINEZ (por testimonio)
LUZ ALVAREZ FLOREZ (por testimonio)
OLIVA FERNANDEZ VALLE (por testimonio)
URBANO
MENENDEZ AMADO: Enfermero.
Se incorporó al grupo procedente en Gijón, donde vivía
en la Avda. de Oviedo en las casas del sebo. Tenía 18 años.
Hemos encontrado su ficha de afiliación tanto en U.G.T. como
en la C.N.T., ignoramos si se dio de baja en uno de ellos previamente.
Era el más joven de los enfermeros, 18 años. En todos
los testimonios recogidos se le hace novio de Luz Alvarez, también
asesinada esa noche.
EMILIO
MONTOTO SUERO: Peón de Patio en La Cadellada.
Fue suspendido en el expediente de depuración con fecha efecto
22 de Octubre de 1936 y únicamente se le declara afecto a Frente
Popular y aunque figuró como propuesto a expediente por los hechos
de la Revolución de Octubre de 1934 no se le llegó abrir.
Tenía 38 años de edad. Natural de Colunga.
En relación del personal de Valdediós figura como enfermero.
A su llegada a Valdediós se afilian el, su esposa Emilia Rieca
y su hija Esther al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa.
Estuvo en La Habana (Cuba), pero a raíz de la promulgación
de la ley del 50% (reparto por igual de mano de obra nativa y española)
perdió el empleo y volvió a España consiguiendo
plaza en el Psiquiátrico de La Cadellada.
En biografía efectuada el 5 de Agosto de 1937 señala como
llegada a Valdediós en Noviembre de 1936 y estar afiliado a la
U.G.T.
SOLEDAD
ARIAS MENENDEZ. No era empleada de la Diputación. Pudiera tratarse
de una Soledad Arias Menéndez afiliada a la C.N.T. que hemos
localizado pero sin más datos, y cuyo nombre verdadero sería
Soledad Nieto Arias. Intentado ver el historial familiar en los libros
del Registro Civil de Grado, pero se nos han puesto tales condiciones
que hace inviable la consulta.
ANTONIO
PIEDRAFITA GARCÍA: Enfermero.
Prestó también servicio en el Sanatorio que el Doctor
Laredo Vega tenía en la calle Fuertes Acevedo de Oviedo, y que
fue quien lo trajo desde su pueblo natal Puente de Domingo Flórez.
El Doctor Laredo Vega fue expedientado y expulsado de la Cruz Roja por
mal español. Figuró como propuesto a expediente
por los hechos de la Revolución de Octubre de 1934, pero no se
le llegó a iniciar. En el expediente de depuración las
enfermeras Guadalupe Cordero y Juana Alvarez declaran haberle visto
en el Hospital durante la permanencia de las milicias republicanas.
La Oficina de Investigación y Enlace le declaran comunista. Fue
destituido con fecha efecto 19 de julio del 36. Se sabe que durante
su permanencia en Valdediós alquiló una habitación
con derecho a cocina en San Pedro de Ambás junto a su esposa
e hijo. Por algún motivo no aparece en la relación de
empleados del Hospital.
ROSA
FLOREZ MARTINEZ: Enfermera Mayor del Hospital.
La Oficina de Información y Enlace la acusa de estar afiliada
a la U.G.T. En Octubre de 1935 se le abre expediente por comentarios
que efectúa sobre la Superiora y las Hermanas de la Caridad que
declararon en el Consejo de Guerra contra Domingo González proponiendo
el Juez Instructor la suspensión de empleo y sueldo durante un
mes. En relación a los sucesos durante la Revolución de
Octubre de 1934 la enfermera Maria Suarez declara que Rosa Florez salía
del Centro por las noches en compañía de Sabina Fernández
para recoger heridos al Pontón de Vaqueros y servir de enlace
con los revolucionarios. En Septiembre de 1936 el Subdelegado Militar
en el Psiquiátrico propone igualmente la suspensión de
empleo y sueldo por un mes por negligencias, originar conatos de insubordinación
en el personal subalterno y diversos comentarios. En expediente disciplinario
abierto se la destituye con fecha efecto 23 de septiembre de 1936. Asegurando
el Subdelegado Militar que al marchar los milicianos del Hospital ella
marchó con ellos en dirección a Gijón. Figura en
la relación de personal de Valdediós en calidad de enfermera.
LUZ
ALVAREZ FLOREZ: No era de la plantilla de la Diputación. Ayudante
de cocina. Hija de Rosa Flórez, se cree que era la novia de Urbano
Menéndez y la más joven de las víctimas.
Tenía 19 años de edad y había vivido en Oviedo
en Campo de los Reyes.
OLIVA
FERNANDEZ VALLE: Enfermera del Hospital.
La Oficina de Información y Enlace la acusa de estar afiliada
a la U.G.T. Fue destituida el cinco de Febrero de 1935 por expediente
abierto con motivo de los sucesos en el Hospital durante la Revolución
de Octubre del 34. Y es repuesta en su cargo el uno de Marzo de 1936.
Estuvo prestando servicio durante la permanencia en el Hospital de los
milicianos republicanos, marchando con ellos cuando se retiraron del
mismo. Figuran en la relación de empleados de Valdediós
y se afilió al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa.
Maripaz la recuerda como una de las víctimas.
Tenía 29 años de edad y era natural de Mieres.
PERSONAL
QUE SE IGNORA SU PARADERO TRAS LOS INCIDENTES DE VALDEDIOS.
CLAUDIA ALONSO MOYANO
FELICIDAD ALVAREZ
DAVID CUEVA RODRIGUEZ
CASIMIRO GARCIA CORES
ANTONIO GONZALEZ
ANTOLIN GONZALEZ LOPEZ
CONSUELO IGLESIAS FERNANDEZ
MARIA TERESA MARTINEZ GONZALEZ
JULITA MENENDEZ ALVAREZ
SOLEDAD MENENDEZ PELLO
PILAR QUIROS MENENDEZ
MARINA SOLIS TUYA
MANUEL VALLINA PEREZ
FRANCISCA
VAZQUEZ CANSECOCLAUDIA ALONSO MOYANO, no era empleada de la Diputación.
El único dato del que contamos es que estaba afiliada al Sindicato
Sanitario de la C.N.T. En Gijón.
FELICIDAD
ALVAREZ, No era empleada de la Diputación,
Era natural de Gijón, del barrio de Sotiello, y tenía
21 años de edad.
DAVID
CUEVA RODRIGUEZ, No era empleado de la Diputación.
CASIMIRO
GARCIA CORES, No era empleado de la Diputación.
Nacido el 13 de enero de 1913, estaba soltero y era natural de Gijón,
aunque vivía en Oviedo en Campo los Patos.
Se alistó en la 3 Compañía del Batallón
Asturias n 8 en calidad de Miliciano junto con su hermano Luis. Pertenecían
ambos a la C.N.T.
El 5 de Noviembre de 1936 es declarado inútil total y llega a
Valdediós el 18 de Mayo de 1937.
ANTONIO
GONZALEZ. Creemos pueda tratarse de Antonio González Rodríguez,
afiliado al Sindicato de Sanidad de C.N.T. pero del que no disponemos
de más datos.
ANTOLIN
GONZÁLEZ LÓPEZ: No era de la plantilla de la Diputación,
fue una de las incorporaciones al grupo. Por la coincidencia de nombre
es posible que se trate de Antolín González López,
natural de Castrillón, de 23 años y de profesión
auxiliar de practicante, y con domicilio en Avilés.
Estuvo en el hospital de La Coruña hasta Enero de 1936.
Afiliado al Sindicato de Sanidad de U.G.T., este Sindicato pudo enviarlo
en Mayo de 1937 al Hospital en calidad de enfermero, Pues hemos localizado
un escrito de presentación del mismo de fecha 17 de dicho mes
pero que no indica destino.
Figura en la relación de empleados de Valdediós.
CONSUELO
IGLESIAS FERNANDEZ: Lavandera del Hospital.
En el expediente de destitución la Oficina de Información
y Enlace la acusa de comunista. Se la destituye con fecha efecto 19
de Julio de 1936.
Se afilió al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa.
Figura en la relación de empleados de Valdediós como plancha
y costura.
Tenía 30 años de edad y era natural de Cangas del Narcea.
MARIA
TERESA MARTINEZ GONZALEZ, No era empleada de la Diputación.
Era natural de Lugo de Llanera, de 37 años, soltera y afiliada
al Sindicato de Sanidad de la C.N.T.
Llegó a Valdediós el 6 de Julio de 1937.
JULITA
MENENDEZ ALVAREZ, no era empleada de la Diputación.
Únicamente sabemos de ella que se encontraba afiliada al Sindicato
Sanitario de la C.N.T.
Tenía 30 años de edad y era natural de Avilés.
SOLEDAD
MENENDEZ PELLO, no era empleada de la Diputación.
No hemos podido determinar aún su identidad.
Aunque en la lista del personal de Valdediós figura como Menéndez,
era de apellido Méndez.PILAR QUIROS MENENDEZ, enfermera.
No hemos podido localizar su expediente de la Diputación, pero
si el correspondiente a un resumen de su biografía efectuada
en Valdediós.
Tenía 50 años de edad, y procedía de Oviedo.
Afiliada a la U.G.T.
MARINA
SOLIS TUYA, No era empleada de la Diputación.
Era de Gijón, soltera, y de 20 años.
Afiliada al Sindicato de Sanidad de la C.N.T., llegó a Valdediós
el 6 de Julio de 1937, según señala ella misma en su biografía
personal para el expediente.
Tenía 20 años de edad y era natural de Gijón.
MANUEL
VALLINA PEREZ: No era de la plantilla de la Diputación. Vivía
en Gijón, calle Corrida. Tenía 33 años, soltero,
y estaba afiliado al Sindicato Sanitario de U.G.T. y anteriormente al
de Oficios Vários también de U.G.T.
Llegó a Valdediós el 4 de Abril de 1937 después
de desempeñar otros trabajos según cuenta en biografía
efectuada en Agosto de 1937 para su expediente.
Figura afiliado también al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa.
Al igual que en la relación de personal de Valdediós.
FRANCISCA
VAZQUEZ CANSECO: Ayudante de Cocina.
Fue detenida el 3 de Agosto de 1936, junto con otras compañeras,
y puesta en libertad posteriormente, pero tanto de ella como de las
otras personas, La Comisaría de Investigación y Vigilancia
comunica a la Diputación que han de quedar suspendidas de empleo
y sueldo hasta depurar sus responsabilidades individualmente. Ya fue
destituida el 12 de febrero de 1935 acusada de participar en los hechos
de la Revolución de Octubre de 1934. Reingresó posteriormente
el 29 de febrero de 1936.
La Oficina de Información y Enlace la acusa de comunista. En
el expediente de depuración es destituida con fecha efecto 5
de Agosto de 1936. Se afilió al Socorro Rojo, sección
de Villaviciosa. Figura en la relación de empleados de Valdediós
como cocinera.
Tenía 37 años y era de Oviedo, con domicilio en Campo
de los Reyes.
.
PERSONAL DEL QUE DISPONEMOS DE NOTICIAS POSTERIORES
A LOS SUCESOS DE VALDEDIOS.
RICARDO FANDIÑO
MAXIMINO MANUEL GONZALEZ GARCIA
DOMINGO GONZALEZ GONZALEZ
RICARDO FANDIÑO: Médico.
El
7 de Mayo de 1936 con motivo de la suspensión de empleo y sueldo
del Dr. Pedro Quirós Isla, Jefe Clínico del Hospital .
Se le designa para que con carácter interino preste los servicios
encomendados al Dr. Quirós. Fandiño no comparece y no
se posesiona del cargo. Si se presentó en cambio, según
declaraciones de varias personas del personal del Hospital, durante
los días en que el mismo estuvo en poder de los milicianos. Momento
además en que se presentaron al parecer algunos familiares de
enfermos internados para llevárselos. Cuando se retiraron de
La Cadellada llevó a parte de los enfermos y parte del personal
y dirigió el Hospital de Valdediós.
En
el expediente que se le abre la Oficina de Investigación y Enlace
informa que es de filiación comunista y que se encuentra en Gijón
como Capitán de Asalto. La Comisaría de Investigación
y Vigilancia da cuenta de que ..."en el año 1934 perteneció
al Partido Republicano Radical Socialista. Y en el 37 al Partido de
Izquierda Republicana, siendo admirador además del Sr. Azaña".
Se
le destituye con fecha efecto 19 de Julio de 1936.
Estaba afiliado a la C.N.T.-Sindicato Unico de Sanidad de Gijón.
Fue nombrado Capitán Médico Inspector con fecha 15 de
Noviembre de 1936 hasta el 20 de Octubre de 1937 siendo evacuado a Cataluña
para continuar la lucha desde allí.
MAXIMINO
MANUEL GONZALEZ GARCIA: Practicante
del Hospital.
Tomó parte activa en los sucesos acaecidos en el Hospital con
motivo de la Revolución de Octubre de 1934, por los que estuvo
detenido en la Cárcel Modelo de Oviedo y a resultas del Consejo
de Guerra que se le formó se le condenó a quince años
de reclusión.
Se incorporó al Psiquiátrico al quedar libre con motivo
de la amnistía después de las elecciones de Febrero de
1936.
Dejó de asistir al Hospital desde el 19 de Julio de 1936, y durante
el expediente de depuración varias personas del personal declaran
que durante el tiempo de permanencia en el Hospital de los Milicianos
habían visto en el mismo a Maximino Manuel, entre otros. Es destituido
con fecha efecto del 19 de Julio del 36.
Se afilia también al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa.
Y en enero de 1937 solicita su alta en el Sindicato de Sanidad de U.G.T..
Figura en la relación de empleados de Valdediós.
Con fecha 18 de Noviembre de 1938 el Dr. Ricardo Fandiño le firma
un certificado en Barcelona en el que indica que además de ejercer
en el Psiquiátrico, atendía la Clínica Militar
situada en San Esteban de las Cruces hasta su evacuación.
DOMINGO
GONZALEZ GONZALEZ: Conserje del Hospital.
Natural de Valverde (León), de 57 años.
Se la acusa de estar afiliado a la Agrupación Socialista de Oviedo.
Intervino en los sucesos de la Revolución de Octubre del 34,
por los que fue sometido a Consejo de Guerra y se le condenó
a 20 años de prisión. Se incorporó al Psiquiátrico
tras quedar libre con motivo de la amnistía decretada por el
triunfo en las elecciones de Febrero de 1936 del Frente Popular.
Dejó de asistir al Hospital desde el 19 de julio del 36, fecha
desde la que es destituido en el expediente abierto por la Diputación
Provincial.
Figura en la relación de empleados de Valdediós con las
mismas funciones de Conserje. Y en la filiación al Socorro Rojo,
sección de Villaviciosa.
En una biografía manuscrita para el Psiquiátrico y de
fecha 15 de agosto de 1937 declara estar afiliado a la Agrupación
Socialista de Mieres desde 1902, desplegando una intensa actividad política
y sindical. En setiembre de 1910 colabora con Manuel Llaneza para la
organización del Sindicato Minero Asturiano de la U.G.T..
Hubo de emigrar a Francia en 1922 tras la huelga de dicho año
donde perteneció al Partido Socialista Francés volviendo
a España en 1932.
Con fecha 4 de Septiembre de 1937 solicita pasaporte de evacuación
para él y seis familiares más. Mari Paz asegura que efectivamente
no estaban ya cuando se presentaron las tropas en Valdediós.
BIBLIOGRAFIA Y DOCUMENTACION CONSULTADA- Fondos de los siguientes Archivos.
- Archivo
Histórico Provincial de Asturias
- Archivo General Militar de Avila, sección Brigadas Navarras
- Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil
- Archivo General Militar de Segovia
- Fondos de la Fundación José Barreiro correspondientes
a José Mata
- Folletos del Ateneo Obrero de Gijón. Cuadernos de Historia
- Artículos de La Nueva España sobre Valdediós
publicados por Eduardo Garcia y Victor L. Álvarez.
- Historia de Asturias, editada por Silverio Cañada. Artículos
de D.Javier Rodríguez Muñoz.
- Monografías de la Guerra Civil Española de Martínez
Bande.
- Mil días de fuego, de Jose M Gárate.
- Guerra Civil-Frente de Asturias, de Javier Nagore.
- La Libertad es un bien muy preciado, de M.Laruelo
|